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EL PODER DEL PENSAMIENTO

En el mundo moderno enfrentamos Constantemente el concepto de la energía. Sin embargo muy pocos se detienen a considerar que significa el término.

Energía deriva de " energos “, palabra griega que significa " activo “. Por lo tanto energía es la capacidad de desarrollar una actividad vital; desde épocas primitivas el concepto de energía se ha ido aplicando a una zona cada vez más amplia de la comprensión humana. Durante mucho tiempo tal concepto se aplicó únicamente en relación con los eventos y acontecimientos físicos, pero últimamente se ha introducido también en los campos sicológicos, económicos y Sociológicos. Dicho concepto se ha desarrollado en forma más plena y se ha empleado más ampliamente en la ciencia que en cualquier otro sector. La idea de que todo es energía, en distintos estados y relaciones, ha conducido a la síntesis del pensamiento científico y a una nueva comprensión de las fuerzas del universo.

Esto no fue siempre así, en el sigo XIX se consideraba mayormente que la energía era el resultado del movimiento de los cuerpos y se le llamaba energía efectiva o cinética , o el resultado de la posición que ocupa un objeto de materia en relación con otros objetos de materia , lo que denominaban energía potencial , lo cual fue expresado por dos grandes leyes, que podríamos resumir como : la ley de la conservación de la masa , que sostenía que la masa, o cantidad de materia en un cuerpo, es indestructible, y la ley de la conservación de la energía , que básicamente anunciaba que la totalidad de la energía del universo era constante Los conceptos de masa o materia, y de energía, eran considerados como independientes y, de ambos conceptos, el de la materia se suponía más básico y fundamental para la comprensión del universo por parte del hombre. Esta fue así, hasta 1905, en que como ya explicamos en otra lección, Einstein demostró su teoría de la relatividad, desalojando entonces del primer lugar en importancia a la ley de conservación de la masa.

Únicamente cuando el Espíritu por el poder del pensamiento ,controla los vehículos físico astral y mental, la vida subjetiva asume el lugar que le corresponde en el proceso de la evolución , y el individuo entonces está preparado para cumplir con su parte en el Plan, trabajando con el poder del pensamiento, la dirección de las corrientes mentales, la ciencia de la construcción mental, la manipulación de la materia mental de acuerdo a la ley y el orden, y el proceso de manifestar el pensamiento . Cuando estudiamos el poder del pensamiento, surgen siempre inquietudes respecto al alcance de este poder, y cuando hacemos mención del mismo en los cursos de Tanatología, a la mayoría de los estudiantes, les interesa saber si una persona o un grupo de personas pueden curar a través del poder del pensamiento.

Podría decirse al respecto y generalizando un poco, que un individuo y un grupo pueden curar y que el pensamiento puede desempeñar una parte poderosa en el proceso de curación, pero no el pensamiento solo y sin otra ayuda. El pensamiento puede ser el agente directriz de las fuerzas y energías que desintegran y disipan la enfermedad, pero el proceso debe ser ayudado por el poder de visualizar, y la habilidad de trabajar con determinadas fuerzas según se crea conveniente. A estos poderes además de un corazón amoroso debe agregarse la capacidad de estar en armonía con quien se ha de curar. En realidad, una vez que se han llenado estas condiciones, el excesivo empleo de la facultad pensante y el intenso uso del proceso mental pueden llegar a detener, e incluso a obstaculizar el trabajo de curación. La curación se realiza, cuando es posible, por el empleo de la energía correctamente dirigida y la visualización detallada; el amor también desempeña un gran papel, como la mente en la primera etapa. Quizás debiera decir, que la energía más poderosa que se emplea, es la del corazón amoroso.

Remarcábamos anteriormente la aseveración de " cuando es posible ", habida cuenta que hay leyes superiores, como la de Causa y efecto, o Ley del Karma, que ya estudiamos anteriormente, que condicionan la posibilidad de sanar a otro Ser De todas maneras, no sirve como excusa, el ampararse en la LEY DEL KARMA, para dejar de realizar el intento de sanación, nosotros siempre deberemos realizar el acto de amor, si da o no da buen resultado, no está en nuestro poder. El pensamiento no cura ni causa las enfermedades El pensamiento debe ser aplicado durante los procesos. Pero no es el único agente ni el más importante. En esto, muchos grupos de curadores se desorientan; La mente puede dirigir energía y ésta a su vez causar la sobre estimulación del cerebro y las células del cuerpo, trayendo trastornos nerviosos, y a veces hasta enfermedades cerebrales, pero la mente y el pensamiento de por sí, no pueden crear ni causar la enfermedad ni el malestar en el cuerpo físico. La mente es la conductora de la energía que cura, pero no la curadora

Si un sólo hombre que piensa sobre la verdad, puede cambiar la atmósfera mental de su medio ambiente, también los pensamientos egoístas, sin control y destructivos, ensucian la atmósfera mental. Nuestros pensamientos son mucho más poderosos de lo que comúnmente creemos, de allí la necesidad de emplear ese poder en forma creadora y constructiva. El empleo hábil e inteligente de la energía del pensamiento, aún NO constituye para la mayoría de las personas un proceso automático. Requiere esfuerzo y disciplina, más la comprensión de los principios sobre lo cuales puede basarse el empleo creador de la mente, y eso será la base y la esencia del curso que estamos dictando. El pensamiento es creador a medida que construye mediante la formulación, el desarrollo y la clarificación de las ideas; Es comunicativo a medida que la mente dirige hacia su destino la forma mental.